Junto
a los pies de tu Hijo en la Cruz
El
te dijo: " Mujer, he ahí a tu hijo"
Después
dijo a Juan: " he ahí a tu Madre"
Desde
ese día Tu me aceptaste por
hijo
Y
yo té acepto por Madre.
Muchos
ignoran estas palabras
Otros
no quieren ni pronunciarlas,
Pero
para llegar al Corazón de tu hijo
Mejor
que tu, no hay nada.
Muchos
dicen que para llegar a tu Hijo
Tu
no le haces falta,
¿Puede
Él, estar contento
con
aquél que te rechaza?
Que
piensen lo que quieran
los
que no te tienen por Madre,
si
tu Hijo quiso tener una
¿Cómo
podemos rechazarte?
.
Él
nació en ti, para librar al mundo del pecado
Y
vertió su sangre por salvarnos,
Se
dejó crucificar por nosotros
Y
con sus heridas curó nuestros morados.
Fue
Dios quien pensó en ti como
madre
Para
transformar su Hijo en criatura,
Él
quiso que naciera en un seno materno
Y
te hizo pura, humilde y llena de hermosura.
Madre
e Hijo en la Cruz
Lágrimas
y sangre corrían,
Amor
y dolor unidos
Redentor
y Corredentora morían.
La
profecía de Simeón se cumplió:
Una
espada atravesará tu alma,
Los
dos corazones unidos
Recibían
la misma lanzada.
La
tierra se regó
Por
la Sangre de Cristo derramada
Pero
también la tierra se llenó,
Con
lágrimas de su amada
Cara,
manos y pies besabas
Todo
su cuerpo ensangrentado,
Quisiste
morir con Él
Pero
no, por madre te necesitábamos.
Que
sería de nosotros Madre
Si
a tu hijo no rogaras,
Por este
mundo corrompido
Y,
Él, no te escuchara.
Angel